Con toda la sangre que durante años han hecho la SER, el AS y demás brunete (con perdón) mediático-deportiva del grupo Prisa denunciando las corruptelas de la Federación Española de Fútbol, resulta cuando menos sorprendente el silencio que guardan desde que hace días se comenzaran a conocer los primeros (no serán los últimos) deslices de Pepe Sáez al frente de la de Baloncesto.
Según ha revelado la COPE, el presidente de la FEB tiró generosamente de la chequera pública para que pudieran acudir a la final del Mundobasket de Japón no solamente el Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, y el Director General, Rafael Blanco. Hasta ahí hubiera sido todo normal, pero al grito del "que no farte de ná" tan propio de su tierra, dl bueno de Pepe Sáez decidió que por la misma gorra familiares de los dirigentes deportivos tuvieran el placer de conocer Tokio y hasta saborear el exclusivísimo manjar de buey Kobe, (nada que ver con Bryant).
Parodiando el mítico spot, nos asalta la duda: "Y el PPDE, ¿qué opina de esto?". Pues al parecer no sabe, no contesta. Ni una línea referente a los escándalos de su amadísimo Pepe Sáez en las páginas del mismo diario que publicó con pelos y señales las cuentas de Angel María Villar.
Perdonen que me salga del tiesto, pero esta historia me suena: cierto partido en el poder, incipientes aromas de corrupción y una Prisa supuestamente beligerante que se torna en silente cuando se trata de sus amigos... Deja-vu, que dirían los franceses.












