Telecinco, Cadena SER y AS, una televisión, una radio y un periódico, son los medios que, a vuestro juicio, peor trato dan al baloncesto. Esta ha sido la respuesta que los visitantes de Basketchip habeis ofrecido mayoritariamente ante la pregunta con la que estrenábamos nuestro flamante nuevo módulo de encuestas.


Nuestro particular ‘razzie’ al medio más hostil con el deporte de la canasta ha sido para Telecinco, ganador con un 34% de los votos. La SER y el AS han obtenido un empate técnico con el 14%. Otro medio señalado con dos dígitos ha sido Antena 3, seleccionada en un 10% de los casos. El resto de medios propuestos recibió menos de un 10% de votos. Honrosas menciones merecen El Mundo, El Mundo Deportivo, Onda Cero y ABC. Sólo este último no recibió ningún voto, y los otros tres no alcanzaron siquiera un 1%. (Resultados al final del post).

En total han sido 250 personas las que han contestado en nuestro sondeo. Una cifra modesta pero sinceramente todo un éxito para un blog como Basketchip, sin ningún ánimo de lucro y, por lo tanto, sin ninguna capacidad de promoción más allá que el boca oreja de quienes nos conocen. Desde un punto de vista científico-estadístico, los resultados pudieran ser considerados irrelevantes. Pero si hay algo que conocemos quienes modestamente tiramos de este blog es que nuestros visitantes son aficionados al baloncesto, seguidores de este deporte cuya opinión debiera importar a quienes esperan tener un cierto predicamento entre este tipo de consumidores deportivos.

Pero quizá sea esa la clave que se esconde tras la realidad que revelan las opiniones de los lectores: quizá ni Telecinco ni la SER ni el AS tengan el más mínimo interés en este público, el de los amantes de las canastas. Posiblemente los consideren irrelevante, poco significativo, residual... Es posible que esa sea simplemente su línea editorial, su posicionamiento de márketing: ignorar al basket para así poder centrarse en otros deportes. Fórmula 1 en el caso de la cadena de Fuencarral, y el pensamiento único futbolístico en el caso del grupo Prisa. Lógico, ¿no? Cada uno defiende sus intereses económicos, y promociona la especialidad deportiva más lucrativa. El negocio es el negocio, y el interés del aficionado es... secundario.

Que duda cabe: son posiciones empresarialmente justificables y legítimas. Lo único que cabría reclamar ante ellas es un poquito de honestidad, una pizca de ética profesional para admitir públicamente la verdad: que el baloncesto ni les gusta, ni les importa ni les interesa. Una declaración de principios que permitiera a sus lectores saber a qué atenerse. Sería desde luego más valiente, aunque me temo que una utopía. Mucho más cómodo, donde va a parar, es levantar el dedo acusador para justificar que si no cuidan más al baloncesto es porque éste no interesa a sus lectores, y éste no interesa porque está mal gestionado, y así se purgan culpas propias en manos ajenas. O permanecer agazapado todo el año para sólo subirse al carro de los éxitos de la selección, o para que Gasol te haga de reportero en el CQC. En fin, qué tiempos aquellos en los que el programa de Wyoming hablaba de ética periodística.