En sólo tres sets, Nadal ha deshecho la ensoñación en la que vivían Gasquet y la afición francesa, que en las horas previas habían repetido hasta aburrir aquello de la final anticipada, el duelo del futuro, etc...  Con su arrollador triunfo, Nadal ha dejado clara la distancia que hoy le separa de quien había sido su gran rival... en categorías inferiores.  Las palabras 'promesa' y 'futuro' siguen valiendo para el francés,  pero al español se le quedan pequeñas. ¿Gasquet? Rafa sólo piensa en Federer.