No ha habido suertecilla con Tommy Robredo y nos quedamos sin final española en Roland Garros. Pero aún tenemos al manacorí Rafa Nadal, un portento físico de casi 19 años, un "lolito" del tenis, algo que antes parecía reservado a las mujeres exclusivamente.

El otro día le decía Juan Carlos Ferrero que ya sufriría un bajón físico, algo que el valenciano ha experimentado en propias carnes. No dejaba de tener un tono de envidia, claro está, pero es cierto que las rachas vienen y van, te suben y te bajan y, finalmente, acaban.

¿Cuándo se volverá a ver en una de estas Rafa Nadal? Lo más normal es que no sea pronto, por lo que debería aprovecharse, hacer historia, caja y retirarse a dar clases a viudas millonarias.

¿Por qué las mejores ideas se nos ocurriran cuando ya estamos demasiado viejos para convertirnos en estrellas del deporte?