Hace apenas 15 días, el peor periodista deportivo de España despreciaba con insolente suficiencia a quienes consideran muy complicada la eliminatoria contra Bielorrusia en primera ronda de Copa Davis. "Si empezamos en que si se juega en Bielorusia, que en Minsk hace mucho frío, que carece de buenas conexiones aéreas, que allí Mirnyi es un titán, que me duele aquí o que me reservo para allá, apañados vamos. (...) Vale que seis cabezas de serie no basten para ganar en Australia, pero para eliminar a Bielorrusia...". Estas eran sus palábras y así comentábamos en este blog lo a nuestro jucio desatinado de su criterio... una vez más.
Hoy el mismo autor nos vuelve a sorprender enumerando profusamente en su columna las dificultades que encerrará enfrentarse en Minsk a Mirnyi y compañía. "Vicario se estrena como capitán en una eliminatoria complicadísima. No es que Bielorrusia sea una potencia, pero jugando en casa, sí, porque Mirnyi nunca pierde allí. En Bielorrusia han caído la Argentina de sus pujantes tenistas, la Rusia de Safin y la Alemania de Kiefer. Como siempre cuenta con los dos puntos de Mirnyi, en cuanto gana el doble ya pasa la eliminatoria." Así, como lo leen. La misma persona juzgando el mismo evento con sólo 15 días de diferencia.
En sólo 15 días, jugar en la pista de Minsk ha dejado de ser como hacerlo en el mismísimo C.T.Barcino o Chamartín para convertirse en una temible encerrona digna de los equipos griegos de baloncesto de los años 90. En sólo 15 días el peligro de Mirnyi como rival ya no es el que representa su puesto número 29 en el ranking ATP sino el de un coloso poco menos que invencible para cualquier rival, sea éste uno de los tenistas españoles, Roger Federer o el mismísimo Pete Sampras. En menos de un mes, en suma, lo que debía ser el primer paso hacia la tercera Ensaladera se ha convertido en la casi certeza de que lucharemos por salvar la categoría.
¿Qué habrá podido motivar un giro tan radical? Para el autor, lo que ayer era blanco inmaculado hoy es negro como el carbón, y lo cierto es a estas alturas no debía de sorprendernos un discurso tan extremista, sin lugar para los matices, las aclaraciones, los sí pero... Al fin y al cabo, es el modo habitual de razonar para aquellos que ignoran de lo que hablan, esos que se limitan a repetir lo que otros les cuentan y no tienen conocimientos ni capacidad de análisis, mucho menos de síntesis, para cocinar ideas propias. Para opinar es necesario conocer,ver y palpar, y tiene que resultar tremendamente difícil rellenar páginas de periódico hablando a diario sobre materias que se desconocen y, peor aún, sobre las que nunca se ha demostrado el más mínimo interés, cuando no se las ha despreciado públicamente.
Claro que quizá también tenga algo que ver en su cambio de discurso el encuentro que hoy tenía programado la cúpula de su periódico con Emilio Sánchez Vicario. Supongo que podrá resultar muy embarazoso que Emilio le discutiera lo publicado hace 15 días y no ser capaz de presentar ningún argumento sólido para defender la posición tomada. Es posible que al repasar para su columna la biografía del capitán de Copa Davis se diera cuenta que algo debe saber de esto, y que si dice que jugar en Minsk será muy complicado, posiblemente lo sea. Y ante el más que posible sonrojo, qué mejor salida que alinearse con el discurso de los que sí saben.
¿Y la columna de hace 15 días? ¡Qué más da! Donde dije digo digo diego y asunto resuelto. Total, para lo que importa mi opinión...












