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Basketchip
on Fri 28 Oct 2005 11:53 PM CEST |
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Cosmos
A Manel Comas le gusta salir en los medios más que a Santiago Segura en plena promoción de Torrente. Para alguien como él, que
ni es modesto ni tiene por qué serlo (gracias tía) entrenar en la Liga LEB, lejos de las cámaras y los periódicos de ámbito nacional, debe ser todo un suplicio. Por eso, desde su
destierro en Murcia,
su rajada sobre el Akasvayu no me ha sorprendido. Es más, debo decir que estoy bastante de acuerdo en algunas de sus observaciones...
Manel Comas analiza el
fenómeno Akasvayu y acaba repartiendo a casi todos: al patrocinador, a Fran Vázquez, a Edu Torres... Sobre la empresa inmobiliaria comparto plenamente sus sospechas. No me sorprendería nada que dentro de algunos años, a poco que los resultados no acompañen de forma espectacular, su propietario, el ya célebre Josep Amat, se canse de tirar dinero y abandone el basket. Al fin y al cabo, no encuentro un motivo por el que este Amat haya logrado encontrar la cuadratura del círculo que tantos otros buscaron sin éxito: gastar dinero a espuertas para hacer un equipo rentable. Si como dice Manel (yo nunca había oído hablar de ella) la firma no era conocida ni en su supuesta área de influencia, ya podemos sospechar lo que buscaba. El efecto mediático está más que logrado ahora ya han conseguido que hable de ellos
hasta el peor periodista deportivo de España.. Juzguen ustedes: Comas, toda la vida en este negocio, se pregunta "qué pasará con el baloncesto en Girona cuando esos señores consigan sus objetivos y se vayan". El citado columnista del AS cree que
Amat es lo mejor que le podía pasar a la Liga. Veremos cuanto tardamos en reirnos.
En el tema de Fran Vázquez tambén debo dar la razón a Manel.
Lo dijimos en este blog hace algún tiempo, y las palabras del técnico catalán reafirman mis sospechas de que Fran está muy pero que muy mal aconsejado. O quizá su ambición sea tan sumamente poca que para ser feliz le baste con hacer ricos a los que le rodean.
Pero eso sí, al final Comas acaba ahogándose en su ego cuando toca hablar de sus colegas. De Edu Torres dice que es poco conductor para tanto Ferrari. Hombre, yo no tendría valor para soltar latigazo semejante si tuviera en mi historial algún que otro Porsche y Lamborghini estrellado. Eso sí, lo del comentarista de la tele... je, je, je. Como casi siempre, brillante, Manel.