Si usted aún no se explica como Fran Vázquez dejó pasar la oportunidad de jugar en la mejor liga del mundo, no se preocupe, no es el único. En el Orlando Sentinel tampoco logran comprenderlo y para ello su redactor George DÃaz realizó la siguiente investigación, titulada algo asà como "El drafteado que huyó" .
Si a la gran mayorÃa de aficionados españoles nos decepcionó el conservadurismo de Fran (opinión personal de un servidor sin encuesta que la sustente) anteponiendo los millones de Akasvayu (no le culpo, la carne es débil y la mÃa lo serÃa mas) al reto de triunfar en la mejor liga del mundo, no les digo nada de lo escocidos que andan por Orlando, después de ver cómo malgastaban su primera opción del draft en un chico que ni siquiera quiere jugar con ellos. Es lógico por ello que el perfil personal que dibuja el periodista del Sentinela sea, por ser suaves, poco favorecedor con el gallego de Chantada, "que ni siquiera tiene carnet de conducir" (sic).
En esta caricatura periodÃstica, los malos de la peli son la novia del jugador (a la que el periodista friamente se refiere por su apellido durante gran parte del texto) y el agente, José Cobelo. Este por su avaricia (sin duda, el acuerdo con Girona le reportaba más comisión que el contrato NBA) y aquella por la intimidante influencia que ejerce sobre el pÃvot, siempre según el autor, quien cita además al delegado de la selección española para demostrar que Fran no es capaz ni de pedir entradas para sus familiares sin consultárlo con su novia.
Intimidado por Estados Unidos, influenciado por su entorno, ingenuo, bobalicón incluso... asà pintan desde Orlando a Fran. Yo, discúlpenme la crudeza, lo dejarÃa en un sólo adjetivo: cobarde. Si no, no me lo explico.












