El peor periodista deportivo de España se deshace hoy en elogios hacia el nuevo seleccionador nacional, Pepu Hernández. Resulta curioso que mereciendo tantos honores sea la primera vez que dedica su columna a este personaje.

Juan Mora revisa la figura de Pepu cual trovador que glosa las hazañas de un héroe epopéyico. "Nadie como él sabe sacar al jugador español lo mejor de sí mismo. Por las manos de Pepu han pasado 37 jugadores nacidos y formados aquí. Si algún entrenador de la ACB puede decir lo mismo, que levante la mano. Ser entrenador del Estudiantes durante diez años le han dado una experiencia de la que sus otros compañeros de carrera carecen..." Medio folio de elogios casi sin pararse a respirar, lo cuál merece la mayor de las admiraciones sin reparamos en qué: a) No es un futbolista. b) No es del Real Madrid. c) De todos los deportes del mundo se dedica al... baloncesto, sí, esa especialidad en crisis que según Mora sólo interesa a los entendidos pero no a los aficionados (por si ustedes tampoco lo entienden, la diferencia entre uno y otro grupo debe ser que al primero el columnista nunca podrá pertenecer ni aunque quisiera).

A estas alturas del artículo un servidor se pregunta: si tanto homenaje merece Pepu, ¿por qué nunca se le había dedicado una columna de estas características? Desde luego, un recién llegado no es, y lleva ya la pila de años acumulando todos esos méritos que se le atribuyen. ¿Por qué ahora, Mora?

La respuesta comienza a vislumbrarse al ver que la loas continúan: "Habrá entrenadores que sepan más que Pepu, seguro; también otros de mayores méritos, pues armonizar un equipo de mil leches ya tiene mérito. Pero como aquí se trata de coger al técnico que mejor sepa motivar al jugador español, pues Pepu parece el más indicado." ¡Caramba! ¿Y si el destino de tanto piropo no es Pepu? ¿Y si lo que celebra el periodista no es la trayectoria profesional del entrenador sino el acierto de quien lo ha escogido?

Y eso, conociendo los antecedentes, ya encaja un poco más. Otra columna al dictado de la voz de su amo, otro artículo al servicio de la estrategia de la José Luis Sáez, presidente de la Federación, su interesada garganta profunda e impagable aliado en la desenmascarada campaña anti-ACB.

Primero fue criticar a Pesquera tras el ridículo del Eurobasket, para que nadie reparase en que había sido Sáez quien había recuperado a Mario de la prejubilación para encubrir dolosamente la extraña dimisión de Moncho López, aún sin explicar (¿qué entrenador renunciaría a acudir a unos Juegos Olímpicos sin una razón de peso?). Después, crear un clima de opinión favorable al relevo de Pesquera, para ofrecer al presidente una salida honrosa tras sus palabras en las que aseguraba la continuidad del seleccionador. Y ahora que el cambio está hecho, aplausos de palmero corista por el acierto en la decisión. Resulta que Sáez ha elegido al mejor técnico de España, un tipo tan excepcional tan excepcional que Mora no le había dedicado nunca una sóla línea. Viva el periodismo de calidad, veraz e independiente.