En una excelente entrevista publicada en el Commercial Appeal de Memphis, el propietario de los Grizzlies, Michael Heisley, deja claro un par de cosas respecto al futuro de Pau Gasol en el equipo de Tennessee:
No habrá traspaso mientras no se resuelva la venta del equipo. El grupo inversor que lidera el ex jugador de Duke Brian Davis tiene hasta el 15 de enero para completar la financiación necesaria que cubra los 350 millones de dólares en los que se valoró la transacción, y a día de hoy parece altamente improbable que lo consiga. Heisley asegura estar dispuesto a ampliarles el plazo a cambio de la entrega de un depósito significativo. Pero todas estas demoras no hacen sino alargar la espera de Pau para ser traspasado. Queda claro en las palabras del propio Heisley, cuando se defiende de las acusaciones que califican su gestión deportiva como demasiado intervencionista: “Mi única decisión es que no realizaríamos movimientos importantes con el equipo. Por ejemplo, no iba a traspasar a Pau Gasol, y tampoco iba a pujar por Allen Iverson para añadir otros 40 millones de dólares a la nómina. ¿Cómo íbamos a explicarlo si tuviéramos un comprador pujando del equipo?"
Seguirá buscando compradores, y si no los encuentra, traspasará a Pau. Aunque el propietario niega estar buscando proactivamente una venta, admite que escucharía ofertas, especialmente si estas llegan del grupo local de accionistas minoritarios, al que incluso estaría dispuesto a rebajar el precio. Pero en caso de no encontrar postor, los planes que Heisley tiene para el equipo pasan por “reconstruir” basándose en las adquisiciones del pasado y próximo draft. Y cuando llega el momento de hablar de Gasol, el subconsciente le traiciona: “Mira a Filadelfia. Ellos están haciendo lo mismo que nosotros [reconstruir el equipo]. Y se han deshecho de su jugador estrella. Nosotros nos quedamos con él”.
¿Por cuánto tiempo?












