Aclarado: lo de Ramón Calderón no era ilusión navideña sino estafa premeditada. Timo, engaño, fraude, robo... En su caso las estampitas se ha trasformado en pseudo-contrato con alguién que dice hablar en nombre de la NBA, y en lugar de hacerse pasar por pobre tonto el presidente blanco juega a ser todopoderoso magnate capaz de tornar el agua (una sección deficitaria que financia a regañadientes) en gran reserva yankee.

Pero es sabido lo difícil que resulta llevar a cabo un engaño sin cómplices que actúen como gancho. Y aunque han tardado un par de días en aparecer, al final han salido a la luz. El primero le hace la pregunta pactada para que el presidente pueda vocear la respuesta que desea: "En 2009 los españoles de la NBA jugarán en el Real Madrid". Qué más da que el periodista sepa que es mentira y de las gordas, que no pudiera apostarse una cena con este humilde bloguero a que tal cosa jamás ocurrirá. Es más, no se pierdan este párrafo:
"Y si en 2009, el Real Madrid fuese el único equipo español en la NBA, la Liga nos ha asegurado que podríamos contar con todos los jugadores españoles que estuviesen por entonces en la NBA". ¿Incluido Pau Gasol, Garbajosa? "Todos, todos. La NBA nos ha asegurado que eso sería así, por obvias necesidades de márketing y comerciales, y yo tengo que creerles", señala Calderón".
Mentira, mentira, mentira y de las gordas.Y el periodista lo sabe. Por mucho menos que esto el autor de la entrevista y sus compañeros de redacción escriben incendiarios artículos de opinión poniendo verde a medio mundo. Pero en este caso, la mentira da igual: el periodista recibe consignas y las cumple.

Por supuesto, para no dejarle sólo en medio de la farsa, otras dos excelsas plumas de la misma publicación nos deleitan con artículos sobre el tema: "¿RMNBA? Impossible is nothing", por Tomás Roncero, y "El Madrid busca españolizarse", del insigne PPDE. No podían faltar, claro, al festín, aunque en sus casos cualquier juez admitiría la atenuante de ignorancia.

Una última reflexión: ninguno de los tres periodistas citados son los que habitualmente cubren el baloncesto en ese diario. Qué curioso resulta que ante semejante notición, los que de verdad saben del tema se borren y hagan mutis por las páginas, ¿no? Quizá sea ese incordio de la ética profesional lo que les impide prestarse a montajes prensarosistas.