Este curso baloncestístico, como diría Andrés Montes, ha pasado ya su ecuador y a partir de ahora se acerca lo mejor, la fase decisiva. Para el Real Madrid, el club más laureado en España en cuanto a títulos, ésta parece una temporada de transición si nos fijamos tanto en la producción de sus fichajes como los resultados que está teniendo. Y por si fuera poco, ya lo advirtió Maljkovic diciendo que en la primera parte de la temporada el equipo lo pasaría mal.

Bien, pues ya estamos en el supuesto punto de inflexión y no hay demasiadas perspectivas de que esto mejore. Los frustrados fichajes de Iturbe y de Jiménez a principio de temporada parece que han lastrado el avance del equipo, que ahora se ve con dos inexpertos jugadores en el puesto de tres; con dos habituales de la clínica como Rakocevic y Bullock y que son quienes deben llevar el peso ofensivo del equipo; con Sonko que se multiplica en las tareas de dirección, pero que empieza a estar saturado y el recambio de Fisher parece muy verde aún, y con un juego interior en el que nadie sabe jugar de espaldas, lo que permite que las defensas tapen bien a los exteriores y floten a los pivots. Por ello se ha visto en la pasada edición de la Copa como la mayoría de puntos de los jugadores interiores del Madrid venían de lanzamientos de cuatro o cinco metros (Reyes y Hamilton).

Con todo esto, no parecen demasiadas las críticas recibidas por Bozidar Maljkovic por el mal discurrir del equipo, que se encuentra ahora mismo en ACB fuera de los puestos que dan opción a la lucha por el título, con un paupérrimo balance de 10-10. Claro que si hablamos de Euroliga, ha conseguido pasar ronda gracias a su buen comienzo, luego oscurecido por la sucesión de derrotas contra CSKA, Panathinaikos, Pau Orthez, Montepaschi y Unicaja, y por la mala imagen dada en la victoria en casa contra el Partizán de Milojevic y Perovic.

¿Por qué se tiene tanto respeto a Boza? Estando de acuerdo con la mayor parte de la gente en que lo del año pasado fue excepcional y que el equipo dio una buenísima imagen, se supone que no hay que retroceder en el rendimiento del equipo, como así parece. ¿Es tanto el crédito que le concede el hecho de haber ganado la ACB el año pasado? ¿Dependen los toques de atención al entrenador de Antonio Martín y de Alberto Herreros? Porque visto el tratamiento del fichaje de Carlos Jiménez y la llegada de Fisher con todo lo que había mejor en el mercado, esto pintal mal.

Y sí, yo también quiero el sueldo de la cúpula directiva del baloncesto madridista. Incluso menos, pero con la misma reponsabilidad.