Puestos a tener mala suerte, lo mismo resulta que con todos los despidos que va a haber en TVE los que van y se salven sean los responsables de programación. Lo de hoy resulta otro vergonzante episodio en la no menos vergonzosa historia del Ente y sus criterios para todo aquello que suena a deporte y no se juega con los pies.

Esta es la situación: Barcelona-Real Madrid, primer partido de eliminatorias de cuartos de final de la Euroliga de baloncesto. En La2, ¿no? Pues no, en La2 están dando el Milán-Lyon de Champions League. Ya se sabe: Milán entero y toda la ciudad de Lyon sintonizan el segundo canal de la tele de ZP, un valor seguro en esa guerra de audiencias que tan sobradamente lideran Caffarel y los suyos.

¿Qué es más importante? ¿Que dos equipos extranjeros disputen un partido de Champions o el choque de dos equipos españoles en cuartos de final de la Euroliga de basket? ¡Y qué dos equipos! Si un Barça-Madrid de la máxima competición continental no merece ser ofrecido por La2, desplazando al fútbol... ¿qué es lo que lo merece?

- ¿Dónde quedó el interés general?
- ¿Por qué los aficionados al baloncesto somos ciudadanos de segunda?
- ¿Dónde está el finjido respeto por las minorías de este Gobierno?
- ¿Qué piensa Ernest Riveras y su pléyade de todo esto?
- ¿Serán capaces Ernest y sus colegas de mojarse criticando públicamente la decisión de sus jefes, o sólo tienen redaños para responder cuando se les critica desde este blog u otros similares?

Y mañana, seguro, los amantes del pensamiento único deportivo, los profetas de la diversidad que sólo admiten lo que a ellos les gusta, volverán a justificar semejante tropelía apoyados en datos manipulados y audiencias sesgadas, entre otras cosas por delincuentes decisiones como las de hoy. Aplaudirán todos los que sólo se acuerdan del deporte español cuando lucen los oros, y se harán cómplices de esta vergüenza, para alborozo de la borregada. Asco de Televisión, asco de Prensa... asco de país.