Los aficionados al baloncesto hemos recibido hoy una muy buena noticia: La Sexta ha adquirido los derechos del Mundial de que se celebrará en Japón desde el 19 de agosto. Como comentan algunos en el foro de ACB.com, con que le dediquen al evento un 10% del despliegue que tienen para el Mundial de fútbol, ya será mucho más cariño del que TVE le ha dedicado durante estos años al deporte de la canasta.

Resulta indudable que lo mejor para el baloncesto era que el Mundial lo ofreciera cualquier cadena privada, y la peor opción hubiera sido que lo diese TVE. Su director de deportes, Pedro Barthe, ya ha demostrado lo que es capaz de hacer por el baloncesto, es decir, nada mejor que sus antecesores.

En TVE no existe criterio ni necesidad de rentabilizar las inversiones: todo va al pozo sin fondo del incontrolable déficit, sin que a los gestores parezca que les tiembla el pulso cuando entierran producciones o adquisiciones de altísimo coste. Para una televisión privada, sin embargo, es primordial tratar de rentabilizar cada euro que se gastan. Por eso Tele5 echó el resto desde el primer día con la F-1 e igual trata de promocionar la GP2 o las Superbikes.

Que de entre todas las privadas sea finalmente La Sexta es quizá la peor opción de las posibles, por su escasa cobertura a nivel nacional. Pero, en cualquier caso, es buena noticia que al menos alguien apueste por el producto, se juegue la pa$ta y tenga ahora la necesidad de rentabilizarlo. El mayor beneficiado será el baloncesto.

Y, además de todo esto, podremos apreciar la diferencia: todo lo que haga la Sexta (incluida la rueda de prensa con la que hoy ha presentado la adquisicón) que no habrá hecho nunca TVE ni con la ACB ni con la Selección. Y con ello podremos preguntarle a Barthe: si tanto amor tienes por el basket, ¿por qué no hiciste todo esto? Y si lo quisiste hacer y no te dejaron, ¿cómo es que no dimitiste?